Runnorexia. Lo que viene siendo adicción al running.

Cuando me inicié en esto del running hace yá muchos años, nunca pensé que algún día me cuestionara si era un adicto al runnig, y mucho menos que lo llamaran runnorexia. Muy a lo seguro si estás leyendo esta entrada es porque seguramente ya estés atrapado en esto del running, y te sientes identificado; te pica la curiosidad y quieres saber si de verdad eres un adicto al running. En este pequeño artículo, voy a mostrarte algunos síntomas de los muchos que tal vez ya hayas empezado a sentir, y no lo sepas. Que lo quieras llamar runnorexia o adicción al runnig, ya es cosa tuya, pero ya te digo que es lo mismo.

# Síntoma 1: Te pone nervioso estar muchos días sin correr.

Este síntoma es para mi el más angustioso  porque tienes que luchar contra tu propia voluntad. Es a lo que se le dice “tener el mono”.  Puede ser que, debido a causas ajenas —trabajo o familia—, pues no puedas estar al pie del cañón como tu quisieras, y eso te está comiendo las entrañas porque es un querer pero no poder.

Mírame a mí, a fecha de esta entrada, me faltan pocas semanas para ser padre; hace ya cosa de ocho meses que acabé la Maratón de Valencia, y poco he podido desde entonces salir a correr debido a lo que preparar el advenimiento de un hijo supone. Y no es para menos. A ver quien es el guapo que le dice a la parienta que te vas a gastar X dinero en una o varias carreritas, o que quieres comprarte las últimas UltraBoost de Adidas. Tú que lees esta entrada, si has sido padre o vas a serlo me comprenderás.

El caso es que este síntoma es muy angustioso porque te produce malestar y no tiene mucha solución que digamos, salvo resignarse y atender la prioridad que te mantiene alejado del running. Lo peor es que según pasa el tiempo sientes otros síntomas, que complementan a este y lo hacen mucho más difícil. Sigue leyendo y lo vemos.

# Síntoma 2: Sientes que vas a perder tu forma física y velocidad.

Como lo oyes. Si el síntoma anterior te parecía duro, pues con este te vas a rasgar la camiseta running que posiblemente lleves.

Que te pongas nervioso porque lleves unos días sin pisar el asfalto, tiene un pase, pero si además comienzas a comerte el tarro y a sentir angustias o escalofríos porque sientes que tu condición física empeora por momentos, entonces querido amigo, es cuando viene la parte chunga de todo este embrollo que te cuento.

Sentir que tu forma física empeora es otro de los síntomas más comunes de que estamos enganchados al running, pero con ganas. Y no es que sea del todo falso esto que digo, ni mucho menos, ciertamente se pierde forma física pero no que todo lo que has ganado en fondo y técnica se vaya al garete. Todo queda ahí, se va aletargando poco a poco y se queda esperando a que vuelvas a dar leña. Eso sí, el dolor de piernas, la ansiedad y el mal rollo, no te lo quita nadie.

¿Por qué engancha tanto el running?

# Síntoma 3: Te pasas tiempo leyendo blogs de running.

Pese a que leer es una de las virtudes que siempre defenderé, reconozco que perder el sentido de las horas leyendo artículo tras artículo, en un blog y otro, es todo un desatino. A ver, que para mis camaradas de la Red, pues que muy bien, cuanto más visitas mejor para ellos, pero lamentablemente para ti supondrá dejarte la vista en la pantalla.

Como norma, los que nos iniciamos en una disciplina —el running en este caso—, tenemos ansia de conocimiento de aprendizaje, como si de ello fuera nuestra mejor marca. Y no es mentira, ni mucho menos. Hay que aprender, pero cuando pasas más tiempo en la pantalla que en el asfalto, es que estás adicto al runnig, en un porcentaje posiblemente muy elevado;  Y es que, como vacila uno cuando da lecciones a sus colegas ¿no? 😎 

Lee, infórmate, aprende, pero recuerda una cosa, para correr, solo hay que hacer eso: correr.

# Síntoma 4: No puedes pasar por una tienda running sin darle un vistazo.

Este síntoma para mi es la clara representación de ser un adicto al running total y absoluto. Si encuentras placer en pasar horas, mirando ropa, zapatillas, complementos, y te deleitas en leer sus especificaciones, entonces blanco y en botella. Eres adicto al running. Y no digamos si encima, eres de esos —todos lo hemos hecho—, de los que dan la vara al dependiente, contándole historias de tus carreras y pretendes demostrar que eres una eminencia en el running.

Recuerdo una vez un caso, no sobre running pero me sirve de ejemplo; fue en un curso de escalada en roca. En aquel curso conocí a unos chicos, que se pasaban horas, y digo horas, hablando de material de escalada; al principio lo soportaba pero al final no les hacía caso, porque pensaba estaban locos. Es a esto a lo que me refiero. A veces nos enrocamos en dar la vara los dependientes, y no caemos que solo están ahí, para eso, para vender; el problema es que un adicto al running no sabe verlo.

adicto al running

# Síntoma 5: Sientes que engordas por momentos.

Este punto viene muy en relación a los dos primeros. Mirarte en el espejo, y sentir que tu barriga engorda cada momento que pasas si salir a correr. Te ves degenerando poco a poco y perdiendo toda tu forma física. ¡Ay si encima te comparas con alguno al que no quieres parecerte! Sí, es de esta manera como ocurre.

Pero lo peor de todo es que puede resultar estresante y llevarte a coger un problema de salud. ¡Ojo con esto que no es broma! A ver, una cosa es estar de coña con todo esto, y todo eso, y otra es tomárselo demasiado en serio. Tenemos que tener en cuenta que no pasa si nos tiramos un año de descanso, y corremos de forma esporádica. El cuerpo también lo agradece. ¿Quién no se ha pasado un año entrenando una maratón y sabe el estrés que eso supone? ¿Quién no ha dicho a mitad entrenamiento que lo dejaba? Bien, pues por todo esto no debemos tergiversar las cosas. Tampoco pasa nada por coger unos kilitos; luego se calza uno las zapas y de nuevo al lío. ¿Ok?

# Síntoma 6: Hablar con otro corredor sobre zapatillas running te produce placer.

Lo que yo te contaba de mis amigos en el curso de escalada, pero aplicado a ti mismo. Si cuando te encuentras con otro runner amigo tuyo, y os pasais todo el tiempo hablando de running y de sus temas,  ambos estáis más enganchados que un ratón en una quesería. ¿A quién no le ha pasado?

¿Y qué le vamos hacer? ¿No? Es una realidad tan innegable como que el Sol no gira sobre la tierra sino a la inversa. Cuando uno es adicto al running, hablar de zapatillas, de hidratación, de complementos, etc, supone todo un estado de estasis. ¡Ay si encima entráis en una tienda y cogéis por banda a un dependiente! Yo creo que nos ven venir y se arman de paciencia ¿no? ¿Qué opinas?

Documental para un adicto al running.

Running: la gran obsesión.

Para acabar.

En fin, lo dicho, si te reconoces en como un adicto al running o runnorexia, en todo esto que te he expuesto, es que de verdad te lo tienes que hacer mirar. No hay nada que requiera toda tu atención, ni deba tomarse con una obsesión porque de lo contrario perdemos el gusto por lo que supone. Da igual que lo llames de una manera o de otra, sigue siendo lo mismo, tan solo hay que tener en cuenta hasta qué punto piensas llegar con esta práctica tan saludable como es el running.

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