¿Qué es el derecho de autor?

El derecho de autor es aquello que la inmensa mayoría de personas se pasan por el forro, cuando descargan una película pirata, compran la copia de un cd, o un bolso réplica de marca registrada.

Es un conjunto de normas jurídicas y principios que afirman los derechos patrimoniales del autor sobre su obra, por el simple hecho de la creación, esté publicada o inédita. Los derechos de autor son uno de los derechos humanos fundamentales en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El derecho de autor protege a cualquier autor desde el momento de la idea misma, pasando por la concepción hasta su resultado final, ya sea música, literatura, pintura, etc. La obra y el derecho de autor están ligados.

No robarás.

Me sorprende la cantidad de personas que llevan el derecho de autor a la basura, y destruyen sin más todo el proceso creativo. No se es consciente de la labor que puede llegar a suponer, el llevar a la luz, una idea hasta transformarla en producto final.  Imagino porque para muchos, el simple hecho de crear, se les es vetado, por su falta de creatividad y gusto. De esta manera, no entienden lo que supone el desarrollo de una idea o el concepto de valor.

Cuando una persona ejecuta una descarga ilegal de música, está robando; por lo que automáticamente se convierte en ladrón. Es un usurpador de la propiedad. Da igual que se robe un banco; se compre un bolso falsificado, como si se descarga uno un corto de Pixar. Está robando, y se debe considerar como ladrón.

El precio no es la excusa. Estás robando.

Son muchos con los que hablo, que justifican sus acciones en el precio de venta. ¡Por el amor de Dios! Tendrá que comer el autor. Aquí las personas dan por hecho que el cine, la música o las letras, por citar ejemplos; no cuestan nada y que emergen del suelo como margaritas en primavera. La hipocresía es descomunal, porque estos, después se quejan cuando se les paga un euro de menos en sus trabajos.

Y es que yo quisiera para estos, que me dijeran:  Si usted va al supermercado, y no tiene para comprarse un pantalón Levis 501; ¿lo roba o se queda con las ganas, ahorra y vuelve otro día? En el tema de las descargas o réplicas de productos falsificados, pasa absolutamente igual. Si no se puede uno comprar un cd original; no podemos ir al cine porque no tenemos dinero o tenemos que vestir de marcas blancas o bajo coste, pues sencillamente nos aguantamos y dos alternativas: se ahorra o se pide un crédito. No hay más. ¡El precio no justifica el robo!

Di sí a lo original. Di sí a la calidad.

Una copia jamás se medirá a un original. Si me hablan de bites y de ceros en el punto digital, diré que sí, no hay diferencia —sin entrar en detalles—; pero no será lo mismo a tener un original con su portada, su garantía y todo o que un original conlleva. Sí, me podrán decir estos, que les da igual, pero entonces podré decirles que tienen el gusto en las posaderas. Un videoteca, biblioteca o iguales, jamás de los jamases supondrá colección sis sus títulos son copias.

A lo mismo pasa con los originales en cualquier obra; sea cine, ropa, pintura, etc; el producto original, llegado de manos del fabricante, es y será, la garantía absoluta de que se recibe el producto tal y como el fabricante lo ha pensado para el consumidor final. Modificar o copiarlo, aparte de infringir la Ley, convierten al usuario adquisidor en un asno de la cultura o la moda.

Pretender hacer creer que tenemos lo que no podemos, es, aparte de engañarnos a nosotros mismos, una falta de respeto a la sociedad y al autor. Aparte de ser un ladrón.El derecho de autor es inviable y va contra la Ley que lo regula. Cualquier copia o modificación de la obra será penado.

Más alla de todo esto, queda la moral y la ética. ¿Qué tipo de personas queremos ser?

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