Pulsómetro. Ese cacharro tan estrenaste.

Cuando tenía diecisiete años y corría en el Club de Atletismo de Quart de Poblet (Valencia), ni por asomo se podía llegar a pensar en lo que se convertiría aquel deporte. De llamarse “salir a correr”, pasó a llamarse “running”. De salir a correr sin más ni más, se ha pasado a ir con un sin fin de gadtgets  cada uno con una cosa.

Y entonces llego él.

Pulsómetro lo llaman porque mide el rito cardiaco y tu velocidad, entre otras, pero yo lo calificaría como el gadget running más estrenaste que se ha inventado. 

Nadie sale a correr por correr. Si no llevas el pulsómetro encima, y te has geolocalizado, no eres capaz de dar ni una zancada. ¡Cuidado no vaya a ser que no quede registrada la carrera, y no podamos contabilizarla! Menuda locura. Y todo esto hablando desde una hipocresía total, porque yo salgo a correr con pulsómetro. Por esto mismo, me está comenzando a desquiciar.

#FreeRunning. La libertad sentir el asfalto.

El running —correr—, para mi supone uno de los deportes más atractivos, sencillos y que te aportan miles de sensaciones si sabes controlarlo. Sí, dije controlarlo. ¿Por qué? Sencillamente porque si te dejas atrapar por los tiempos de carrera y querer ir más allá de tus posibilidades, acabarás con esta práctica tan bonita, lesionado o asqueado porque no puedes ir más allá de lo que tus piernas te permiten.

Correr es eso mismo, correr y ya está. No hay más. El running, esa palabrita anglosajona, lo ha jodido todo de mala manera. Se ha convertido en moda y ha hecho que todos nos creamos Jesse Owens; para mi el atleta por excelencia de todos los tiempos. Si acabas obsesionado con tiempos, alimentación y tu pulsómetros, habrá perdido todo el encanto del running, y serás un adicto a algo parecido a ponerse unas zapatillas y salir a correr.

Aprovecho esta parte, para introducir un video del GRAN Jesse Owens, en las Olimpiadas de 1936. En breve prometo una entrada de Jesse Owens. Observad el estilazo, que tiene frente a sus contrincantes. Precioso ejemplo para un runner.

¿Te gusta el running o corres por moda?

Para salir a correr no necesitas una competición cronometrada, ni un pulsómetro ni un plan de entrenamiento. La esencia de la carrera, y su disfrute, va más allá de todo esto. ¿Por qué corres? Pregúntatelo una y otra vez hasta averiguar o descubrir tu verdadero significado. ¿Qué te hace calzarte las zapatillas y devorar los kilómetros?

Mi consejo es que no te engañes. Sabes, un día todo esta moda del running pasará, y quedarán los verdaderos runners. Esos que correr por disfrute, y que les da igual dos minutos más que dos minutos menos.  Créeme, no quiero desanimarte, solo te aconsejo que evites sufrir a tu cuerpo un desgaste o lesiones sin sentido, para algo que al final no te va a convencer.

Yo mismo abandoné el running durante muchos años, pero siempre supe que me gustaba. En mi tiempo, me calzaba las zapatillas y una camiseta sin más, mi querido walkman, y corría sin más hasta que me cansara o hubiese ido lo suficiente lejos. Running to Running.

Resumiendo.

Si practicas el running, me alegro. Si te gusta de verdad, más todavía, pero por favor, no hagas mucho caso al pulsómetro. Corre por disfrutar como base, y a partir de ahí labra tu historial de tiempos. Pero siempre ten encuesta que si un día, un mes o un año, no puedes correr o no tienes ganas, pues no pasa nada. El asfalto y tus zapatillas siempre te estarán esperando. 😉

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