Tu dieta no funciona por tu culpa.

Seamos francos; no pierdes peso con tu dieta por tu culpa. NO te martirices ni le des más vueltas. Es tu culpa. Y lo sabes. Si has llegado hast aquí, es por que no pierdes ni un gramo. ¿Quieres que te diga porqué? Seguro que algunas de las razones que leerás, daré en el clavo.

1 de 4 : ¿Cual es el origen de tu dieta?

Sé honesto y sincero: ¿Has ido a un nutricionista? ¿Visitaste al médico? ¿Te hiciste un estudio nutricional? Si a todo esto respondiste que NO, ya tiene la primera en la frente. Son muchos, lo que se inician en dietas sin apenas visitar a un doctorado, que pueda avalarnos nuestra dieta. Créeme, no es una paradoja. Hay personas, que pasan media vida estudiando medicina y se especializan en nutrición, para que personas como tú, podáis perder peso.

[Tweet “Son muchos, lo que se inician en #dietas sin apenas visitar a un doctorado” #dieta #salud #nutrición]

Un nutricionista es aquel que puede y  entiende, todos lo referido a dietas, nutrición, alimentos y demás. Que tú te saltes este eslabón, da a entender que no tienes ni idea de dietas y quieres en poco tiempo, acabar con una desnutrición total. No pienses, no intentes averiguar aquí y allá de lo que unos y otros te dicen. Coge cita y visita a un especialista como Dios manda.

2 de 4: ¿Todavía con dietas milagro?

Estás peor de lo que pensaba. Eres de los que ve una dieta en revistas del corazón, y te lanzas a practicarla, sin más ni más. Permíteme decirte pero eres un temerario. No aprecias tu salud y en este acto se percibe. Tu insensatez te llevará a problemas de salud, que con el mejor de los casos, tal vez no acabes en el hospital. Las dietas milagro, son absurdas, y escritas por algún que otro redactor sin conocimientos en el tema.

En serio; abandona esa dieta milagro y acude al médico. Cuéntale tu caso, que te haga un estudio, y verás como todo comienza a ir de peor a mejor. Tal vez estés obsesionado con el peso y quieras resultados, pero permite decirte, que esto no funciona así. Sigue leyendo este post, y verás a qué me refiero. Recuerda a ti mismo, que tu salud es lo primero. Las dietas milagro como la popular D-TOX, son un FRAUDE. No caigas en este error.

3 de 4: Profetas de la dieta.

Internet está plagado de infinidad de profetas. Se miden por cientos, y por materias diversas. Son muchos lo que te prometen milagros, sin apenas esfuerzo. Ellos no son la solución a tus problemas. Con webs atractivas y un engaño claro, embaucan a cualquier desesperado, para después sacarle sus ahorros. Si las dietas milagro son una ESTAFA, los FALSOS profetas de la alimentación, son aberraciones de la nutrición. NADIE, y digo Tu mismo. NADIE, tiene la llave para hacerte perder peso en dos semanas, sin poner en peligro tu salud.

4 de 4: Malos hábitos en tu dieta.

Si este punto es importante, el que viene después es toque de gracia para que cojas y te vayas a un nutricionista experto. ¿Qué es un mal hábito? Aquello que sin darnos cuenta, vamos cogiendo e incorporamos a nuestra forma de vida como algo natural. Lo peor, es que nos creemos que no pasa nada, y estamos poniendo en peligro nuestra salud.

Malos hábitos de los que debes escapar.

  • Bebidas con gas. En especial la Coca Cola: No es que sea malo bebernos una cerveza, un refresco o una Coca Cola; lo malo es meterse en el cuerpo un litro y medio todos los días. ¡Cuidado! Conozco a personas que lo hacen y se quedan tan anchas. Las bebidas con gas contienen un alto número en carbohidratos, todos ellos de azucares elaborados. No es el gas el que engorda, si no el azúcar refinado que lleva. Pregúntale a tu médico.
  • Bollería: El alimento eleborado es una aberración para la gastronomía. Pan de molde, bollos de chocolate, magdalenas baratas —ojo con esto—, etc. Huye de la bollería industrial.
  • Charcutería: No es malo el jamón curado, lo que es malo es alimentarse de charcutería envasada y encima con pan de molde. ¿Lo entiendes? Los fiambres procesados son grasas en exceso.
  • Alcohol y tabaco:Este punto me parece de obviedad, pero si quieres un dato; te diré que una copa de whiskey, lleva algo así como quinientas calores y lo que supone para los riñones el depurarlo.

5 de 5: Constancia. ¿Acaso creías otra cosa?

Tu dieta tal vez no funcione porque no tienes rigor con ella. Te puede y no sabes cómo superarla. Te instalas en la autocomplaciencia e intentas justificarte con un << no puedo>>. Se realista. Tu constancia y capacidad de compromiso es pésima. Si quieres perder peso de verdad, debes de mejorar este punto. No seas debelo, comprométete con lo que haces. Se valiente y aguanta. Sin constancia tu dieta se viene abajo. Ten presente esto: perder peso no es cuestión de unos dais o semanas, es mucho más.

+1: Deporte. Por supuesto que sí.

No hay escusas. Tu médico te lo ha dicho y tú lo sabes, sin deporte y actividad física no vale de nada. Sal a caminar y deja la televisión y el sofá. No seas vago. Tu dieta necesita quemar toda esa grasa y pereza que tiene acumulada año tras año. Acude a un gimnasio, déjate asesorar por un especialista. Con el tiempo y con constancia —sobre todo esto—, tu cuerpo empezará a sentirse mejor, tu autoestima crecerá y verás como los resultados llegan. No pienses que todo es visitar al medico o el entrenador. El eje de todo esto eres TÚ.

 

 

Por favor califica este artículo.